Celia Taghdiri dice que ha sido fascinada por Tahirih desde su niñez.
¿No ha sabido de ella? Lamentablemente, pocas personas que viven fuera de Irán la conocen, dice la Sra. Taghdiri, una bahá'í que escribe acerca de la poeta persa en el número enero/febrero (vea la página 18) de "New Moon: The Magazine for Girls and their Dreams."
Una heroína en el Oriente Medio, Tahirih abogaba por la independencia de la mujer y por la democracia a mediados del siglo diecinueve. Sus creencias y acciones la llevaron a la muerte.
"Tahirih era mi ejemplo de seguir en mi adolescencia. La voy a tener en alto para mis hijas como ejemplo de seguir," dice la Sra. Taghdiri, quien vino a los Estados Unidos en 1979 desde Irán y ahora vive en Vista, California, un poco al norte de San Diego, con su esposo y las hijas de 3 y 5 años. Muchas mujeres en Irán, inclusive la madre de Ms. Taghdiri, se llaman Tahirih. También es nombre popular para mujeres bahá'ís a través del mundo.
Apropiadamente, el Tahirih Justice Center en Falls Church, Va. provee servicios legales pro bono, y conexiones con servicios sociales y médicos, para mujeres y adolescentes inmigrantes que huyen de la violencia y persecución basadas en su género.

Celia Taghdiri
Tahirih era seguidora de la religión babí, precursor de la Fe bahá'í. En tanto que la Sra. Taghdiri nació en la Fe bahá'í, Tahirih nació en la religión islámica. Al crecer, ella cuestionaba por qué a las mujeres se les obligaron a usar velo y se les consideraba ciudadanas de segunda clase.
La Sra. Taghdiri escribe en New Moon que Tahirih preguntó a su tío, "¿Oh, cuando llegará el día de la revelación de nuevas leyes en la Tierra? Yo seré la primera en seguir esas enseñanzas y en dar mi vida por mis hermanas."
Después de estudiar las enseñanzas de la recién establecida religión babí, con sus principios de la unicidad de la humanidad y la igualdad de los sexos, Tahirih, al desconsuelo de su familia, se hizo babí. "Tal era su valentía que luchaba por los derechos de la mujer en una época y sitio en que a la mujer se le trataba como trapo" dice la Sra. Taghdiri. "Ella hacia verdadera cruzada, dando discursos a través del Oriente Medio para facultar a la mujer."
Cuando se regaba la noticia de que Tahirih se había quitado el velo en una conferencia babí en el verano de 1848, el gobierno persa consideró que ella ya se había extralimitado y ella sufrió encarcelamiento. Cuando se negó a desmentir sus creencias sobre la igualdad de la mujer, ordenaron sentencia de muerte contra ella. En aquel mismo verano, se realizó la primera Convención para los Derechos de la Mujer en el Estado de Nueva York.
Si bien las mujeres en el Occidente han logrado adelantos desde aquella época, las jóvenes aún necesitan un ejemplo como Tahirih, dice la Sra. Taghdiri.
En el día de su ejecución en agosto de 1852, Tahirih se puso un "elegante vestido de seda blanca como si asistiera a una boda," escribe Ms. Taghdiri .Se la llevaron a un jardín, donde habló sus últimas palabras" "Me puedes matar en cuanto quieras, mas no podrás evitar la emancipación de la mujer."
A Tahirih se la estrangularon con su propio pañuelo de seda, y tiraron su cuerpo dentro de un pozo. Había cumplido solo 35 años, tenía tres hijos y un esposo que se había divorciado de ella a causa de sus creencias.
"Podemos aprovechar bien las libertades que tenemos aquí," dice la Sra. Taghdiri, "y ayudar a aquellas personas en otras partes del mundo que no las tienen. Gracias a Tahirih, quien optó ir por un camino nunca antes pisado, podemos mejorar las condiciones de toda la humanidad."